HISTORIA
La zona de Mondariz posee asentamientos humanos desde
la más temprana antigüedad y, por tanto, es una zona de ricos
yacimientos arqueológicos:
De la cultura dolménica hay varias mámoas en la parroquia de
Mouriscados, en el lugar conocido como "Campo do Mouro'. También
hay algunos petroglifos en varias partes del municipio siendo los más
importantes los de Frades, Gargamala, Toutón y Mouriscados.
Importantes son también los castros, entre los que cabe mencionar los
de Riofrío, Monte do Castro, Lougares, Meirol (Coto do Castro), Vilar,
Mou¬riscados (Coto do Santo), Vilasobroso (Castro das Chans), Toutón
(O Castro), Monte do Castro (Frades-Gargamala) y Mondariz (Cotorredondo y
Castromao).
En casi todos ellos se han encontrado abundantes restos cerámicos y
cimientos de vivienda. Todos ellos, asimismo, fuertemente romanizados.
De los castros anteriormente citados, hay algunos especialmente estudiados,
y destaca también el de Cotorredondo o
Teitixón, explorado en 1917 por Enrique Peinador y Ángel del
Castillo, apreciándose restos de cimientos de casas circulares y abundante
cerámica.
Otro yacimiento, también castreño, estudiado en 1928 por Pericot
e Parga es el de Castromao, donde se puede encontrar en superficie abundante
cerámica.
Las iglesias parroquiales del municipio datan del siglo XVIII, a excepción
de la de Mouriscados y Santa Baia de Mondariz.
Por el municipio de Mondariz pasó una vía romana. De ello queda
constancia en el actual puente de Cernadela, que ha sido totalmente reformado
en el siglo XV. Este puente, con cinco arcos, es uno de los puntos de referencia
para el turista que visite Mondariz no sólo por la belleza de la construcción
sino también por el encanto del espacio natural en el que se encuentra
ubicado. Existen muestras de este paso de la civilización romana por
estas tierras en diferentes hallazgos. En el museo de Pontevedra se guardan
dos piezas pertenecientes a Mondariz: un ánfora de grandes dimensiones
y una estela antropomorfa.